de 1.200 tm de basura a lo largo de 2.100 km de
costa. 36
SOBREPESCA
En Ia region del Caribe, Ia pesca ha sido siempre un pilar
En zonas de imensa visitacion existe una gran preocupacion por Ia descarga de aguas residuales proveniemes,
tanto de buques de crucero como por el crecieme n[unero
de yates. Los gmndes harcos tienen tanques retenedores de
aguas residuales y el Anexo IV de MARPOL prohibe descargar esas aguas no tratadas a menos de 7 km de Ia tierra
mas cercanaY Los barcos de cabotaje y las embarcaciones
de recrco, carecen lllll)' probablemente de tanques retenedores. Debido a Ia falta de instalaciones de recepcion de
residuales en los puertos de Ia mayoda de los paises del
Caribe, estas embarcaciones pequeiias tienen mas probabilidades de descargar sus aguas residuales en marinas y aguas
cercanas a Ia costa que los barcos gmndes. 3R En el caso de las
embarcaciones de recreo, estas descargas pueden tener Iugar
muy cerca de los arrecifes coralinos.
fundamental de las comunidades costeras, particularmente
en los estados insulares. Las pesquerias en arrecifes coralinos
-predominantemente artesanal, de pequefta escala y de
subsistencia- son una fueme bamta de proteina y proveen
empleo donde existen pocus alternarivas. En areas turfsticas,
muchos peces son vendidos directamente a los restaurrunes
locales. Para palses como Belice y las Bahamas, el mercado
de exportacion de especies arrecifales como los pargos,
meros, Ia langosta espinosa y el caracol (truubien conocido
como cobo, botuto o lrunhi) genera millones de dobres para
[a econom{a nacional, cumpliendo Ia demanda de palses que
se encuemran lejos de estas fuentes tropicales.'11
Resultados de Ia modelaci6n. Muchas de las pequeilas
islas de Ia region fueron califlcadas de amenaza alta por
fuentes de comaminacion de buques y de otras act.ividades
madtimas. Se estimo que Ia runena:m es alta en Sama Luda,
Momserrat, Saint Kitts y Nevis, Antillas Holrutdesas
(incluycndo Aruba), Islas Virgcncs y Bermudas. Ademas, en
Puerto Rico, Repttblica Dominic.1na, Jamaica y Panama se
idemificaron varios arrecifes runenazados (Z'er /!1,tpa 5). En
gener-al, el an:Uisis mostro que cerca de un 15% de los
arrecifes de Ia region escln amenazados por fuentes de contaminacion originadas en el mar (cere.! de I Oo/o con amenaza media, y alrededor de 5%, con amemtza alta).
Remedios. El desarrollo de un marco regul:uorio puedc
inducir el establecimiemo en los puenos de instalaciones de
recepcion y manejo de residuales de las embarcaciones. Esto
es esencial pam los buques de crucero, los cuales contribuyen con un estimado de 77% de los residuales de todos
los tipos de embarcaciones, comparado con tm 20o/o de los
provenientes de cargueros. 09 El desarrollo de una legislacion
par-a incorporar los convenios imernacionales sobre Ia prevencion de Ia comaminacion desde embarcaciones (MARPOL, London Dumping. OPRC, CLC, y FUND. ver Noflls
para los nombres completos de estos acuerdos)'10 ayudara en
gmn medida a reducir esta amenaza. La comaminacion
desde pequeilas embarcaciones como los yates, tam bien
puede ser atendida a traves de regulaciones y normas, mientras que Ia educacion mnbiemal de los propietarios de
embarcaciones ayuda a cumplir con lo establecido. Mas aun,
Ia suspension del uso de rutdas en todos los arrecifes comlinos y pastos marinos es crucial, con una alta priori dad en
las areas donde el tr:ifico maritimo actual es devado. Eluso
de hoyas de runarre o zonas de ancbje debe ser promovido
como una alternativa.
El acceso abierto a las pesquerlas de arrecifes, usualmente con pocJs regulaciones, hace a los peces arrecifales
particularmente susceptibles a Ia sobreexploracion. Debido a
que Ia mayoria de los arrecifes estan cere.1 de Ia costa y
geogr:ificamente confinados, Ia distribucion de los peces es
altamente predecible en tiempo y espacio.'11 Las trampas
portatiles de peces (nasas), el arte de pesca mas ampliamente
usado en el Carihe, son baratas y efectivas. 43 Lamenrablemente, dichas trampas pueden ser t:unbien destructivas
y despilfarradoms: destructivas curutdo los pesc.1dores las
dejan e.1er directamente sohre el arrecife, rompiendo los
corales, y despilfarmdoras cuando se pierden en el agua y
cominuan capturando peces durante varios meses o aiios,
!en6meno conocido como pese.1 tamasma. El ciclo de vida
de los peces de arrecife trunbien los hace vulnerables a Ia
presion pesquem. Los pescadores eliminan sdectivamente
los organismos m;is gmndes debido a su ma)'or vnlor, y un
signo tipico de sobrepesca es Ia disminucion del tamaiio
promedio de los peces a los cuales escl dirigida Ia operacion
de pesca. Como los individuos m:is grandes tienen el mayor
rendimiento reproductivo, eliminarlos de Ia poblacion
reduce su capacidad natur.1l de reposicion." 4
Otra forma parricularmente nociva de sobrepesca en el
Caribe es pese.1r en las agregaciones de desove. En varias de
las especies mayores de meros y pargos, individuos provenientes de ;ireas que abarcan demos de kilometros cuadmdos, se congregan una o dos veces al aiio en loe.1lidades
conocidas para desovar en grandes cantidades. Cuando los
pese.1dores conocen Ia ubicacion de tales agregaciones de
desove, pueden extraer Ia poblaci6n desovadora en el termino de unas pocas noches.
En sistemas arrecifales fuenemente pescados, los peces
gmndes y valiosos -tales como los meros y pargos- se
hacen tan escasos que los pescadores empiezan a pescar
especies de menor valor' 1; (lo 'lue se conoce como "pesc.lr
cuesta ahajo en Ia trama alimentaria''). Por ejemplo, en
ARRECIFES EN PELIGRO EN El CAR! BE
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